Me he guardado algo
Para la abuela Martha:
Recuerdo tus gritos, tu mirada y tus enfados,
recuerdo el viejo delantal azul de cuadros,
te veo en la cocina haciendo los frijoles,
pancita, sopa aguada, pozole y también atole,
eras robusta y baja de estatura,
de voz fuerte y mano dura,
de ojos serios y serenos,
los tengo en mi memoria viéndome quietos,
lo que tengo no es tu enfado, ni es el llanto,
tampoco es el objeto que al poema está sujeto el canto,
es un gusto que conservo,
que cuando se complace solo a ti me acerco,
seguro es por la poca inclinación a la que desde niña me aferré,
sin embargo, poco a poco, y seguro por tu muerte,
el gusto le agarré.
Gusto a la fruta de un olor terrible,
color naranja y semillas muy poco apetecibles,
es el fruto que se ha vuelto de mi agrado,
es el gusto a ese fruto que te mantiene a mi lado,
con el que tengo el más presente de todos mis recuerdos,
en el que te conservo con todos mis anhelos.
Imagínate, que tan fuerte es el deseo,
que siempre, en mi corazón te llevo.
Comentarios
Publicar un comentario