Cada despertar es una semilla

 

Un renacer es lo que se requiere, un fin del mundo para renacer.

Imagina que estás dentro del marco de una puerta. Asoma tu cabeza, hazlo. Sentirás un viento fuerte y el piso se moverá con gran fuerza. Sientes un temblor conectado entre el piso y tu interior. Observas el cielo a través de las ventanas, anochece rápidamente, cada vez más, hasta que ves la luz del sol al cielo estrellado en cuestión de segundos y el movimiento de las estrellas hacen parecer que estás en una lluvia de ellas, ahora comprendes, el mundo se está cayendo. Sientes una extraña gravedad de continuas caídas.

Ves los ojos de los que te acompañan,

¿quiénes son? tú lo sabes mejor, Cruzan miradas para llenar de amor sus almas y con ello, el último adiós.

Llega la luz blanca y el silencio, ningún dolor. Te quedas sin respirar y la luz blanca te acompaña en todo momento. 

Te abraza la oscuridad, te das cuenta de que tienes cerrados los ojos y en tu cabeza escuchas una voz:

- Otra oportunidad para vivir. 

Abre los ojos. Este es el renacer de la esencia, de tu pura existencia en un fragmento de tiempo. ¿Será una predicción del futuro, migajas de universos o un encantamiento?


Este es el secreto: 

En cada despertar encontrarás en tu mano una semilla.

En la entrada de todos los caminos se te ofrecerá una semilla, ¿qué harás con ella? y, 

¿qué ha sido de todas ellas?

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